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Logística en México y nearshoring: retos de la última milla (CDMX y frontera)

Logística en México y nearshoring: retos de la última milla (CDMX y frontera)

El nearshoring ya no es una promesa: es un cambio estructural que está reconfigurando la logística en México, especialmente en los estados cercanos a la frontera con Estados Unidos. Cada nueva planta, parque industrial o hub de cross-border trae una consecuencia inevitable: más movimiento de mercancía… y más presión sobre la distribución urbana y la última milla.

Y esto ocurre en un contexto donde México se ha consolidado como principal socio comercial de bienes de EE. UU., reforzando todavía más el efecto “imán” de la cadena de suministro norteamericana.

Además, la demanda no llega solo por la industria: el ecommerce sigue creciendo y exige entregas más rápidas, trazables y con mejor experiencia de cliente. La AMVO reportó un crecimiento del 20% en 2024, con un valor cercano a 789 mil millones de pesos.

Resultado: en México, hablar de planificador de rutas (planificador rutas México) y de logística en CDMX (logística cdmx) ya no es “optimización bonita”. Es supervivencia operativa.

Nearshoring: más fábricas cerca de la frontera… y más última milla en ciudades

Cuando la producción se desplaza a regiones cercanas a EE. UU., la logística crece en dos direcciones:

  1. B2B: abastecimiento a plantas, movimientos entre almacenes, cross-dock, distribución regional.
  2. B2C: crecimiento de población activa, servicios, consumo y ecommerce alrededor de los polos industriales (y por tanto, más entregas residenciales y de “comercio de barrio”).

Firmas como BCG señalan que la demanda está tensionando recursos e infraestructura (incluida la logística) en zonas industriales, especialmente cerca de la frontera.

Y ahí llega la gran pregunta: ¿cómo sostener la última milla en ciudades mexicanas cuando el volumen sube, el tráfico aprieta y el equipo de reparto rota?

Vamos a los 4 retos clave (y cómo se traduce cada uno en costos reales).

Reto 1: el tráfico (y cómo convertirlo en una variable “gestionable”)

Si operas en CDMX, Monterrey, Guadalajara, Tijuana o cualquier zona metropolitana en expansión, ya lo sabes: el tráfico no es un “incidente”, es parte del sistema.

Para ponerlo en perspectiva: en el INRIX Global Traffic Scorecard 2024, Ciudad de México aparece entre las áreas urbanas con mayor congestión del mundo, con 97 horas de retraso por conductor en 2024.

Qué pasa si no atacas el tráfico con planificación

  • Más horas por ruta → más coste por entrega.
  • Más kilómetros y tiempo muerto → más combustible y mantenimiento.
  • Más variabilidad → ETAs poco fiables y más WISMO (“¿dónde está mi pedido?”).

La solución práctica: optimización de rutas (de verdad)

Aquí es donde un planificador de rutas en México marca la diferencia: no se trata de “poner paradas en un mapa”, sino de optimizar con restricciones reales:

  • ventanas horarias,
  • capacidades,
  • prioridades,
  • zonas,
  • tiempos de servicio,
  • y re-optimización cuando algo cambia.

Cómo encaja Routal (sin magia, con método):

  • Crea rutas óptimas automáticamente en segundos (menos km, menos tiempo, más entregas por turno).
  • Ajusta sobre la marcha cuando hay incidencias (cancelaciones, retrasos, urgencias).
  • Reduce el “coste invisible” del tráfico al recortar exposición: menos tiempo en calle = menos variabilidad.

Reto 2: escasez de repartidores y alta rotación

Con más volumen, lo primero que intentan muchas operaciones es “meter más gente”. El problema: no siempre hay suficientes, y cuando los hay, el onboarding se vuelve un cuello de botella.

En el entorno logístico mexicano también se habla de escasez de conductores, alimentada por factores como condiciones laborales y riesgos de seguridad.

Además, en el mundo de reparto por plataformas, México ha vivido cambios regulatorios recientes (cobertura y formalización), lo que también puede impactar costes y dinámica de disponibilidad.

Qué pasa si no lo resuelves

  • Los planners pasan el día “apagando fuegos”.
  • Los nuevos repartidores tardan demasiado en ser productivos.
  • La calidad cae (entregas fallidas, errores, devoluciones).

La solución práctica: productividad con mínima formación

Cuando hay rotación, necesitas un sistema que haga dos cosas:

  1. Estandarizar el trabajo (para que la operación no dependa de “los veteranos”).
  2. Guiar al repartidor (para que alguien nuevo pueda rendir desde el día 1 o 2).

Cómo encaja Routal:

  • App de conductor con ruta ordenada, navegación y flujo de parada claro.
  • Instrucciones por entrega (notas, requisitos, contacto, evidencias).
  • Menos curva de aprendizaje: el sistema “enseña” la operación mientras se ejecuta.

Reto 3: falta de confianza y necesidad de control (sin micromanagement)

Este reto suele ser consecuencia del anterior: cuando hay rotación, crecen los riesgos operativos. Y en México, además, existe un componente de seguridad muy real.

Por ejemplo, reportes de riesgo logístico señalan que el robo de carga sigue siendo un problema relevante y citan datos del SNSP donde una proporción muy alta de robos a transportistas involucra violencia (en un reporte se menciona 84%).

Ojo: robo de carga no es exactamente “última milla urbana”, pero sí refleja el contexto: cuando aumenta el movimiento de mercancía, aumenta la necesidad de visibilidad y trazabilidad.

Qué pasa si no hay trazabilidad

  • Dudas sobre qué ocurrió (y cuándo).
  • Difícil detectar fraude o malas prácticas.
  • Reclamaciones más caras (por falta de evidencia).

La solución práctica: monitorización y evidencia por evento

La clave no es vigilar personas: es medir el proceso.

Cómo encaja Routal:

  • Seguimiento de ruta y estado de cada parada.
  • Evidencias: entregado/no entregado, incidencias, pruebas (según configuración).
  • Analítica por repartidor/ruta: puntualidad, paradas completadas, tiempos de servicio, desviaciones.

Con esto, la confianza deja de ser un “acto de fe” y se convierte en datos + proceso.

Reto 4: nivel de servicio (y por qué aquí se gana o se pierde la cuenta)

Cuando tráfico + rotación + poca visibilidad se combinan, el resultado es claro:

  • ETAs que no se cumplen,
  • clientes preguntando,
  • incidencias que se descubren tarde,
  • y una reputación que se erosiona.

Y en ecommerce, donde México sigue acelerando, el estándar esperado no baja: sube.

La solución práctica: proactividad + comunicación en tiempo real

Un buen nivel de servicio no significa “cero problemas”. Significa:

  • detectar rápido,
  • replanificar,
  • y comunicar antes de que el cliente se enfade.

Cómo encaja Routal:

  • Compartir seguimiento/estado (según el flujo que uses).
  • Actualizaciones y ETAs más realistas (porque parten de rutas optimizadas y estados reales).
  • Gestión de incidencias para responder con criterio: “qué pasó”, “cuándo”, “qué hacemos ahora”.

Checklist rápido: qué debería tener tu operación de última milla en México (2026)

Si estás viviendo el impacto del nearshoring (o te está empezando a pegar), este checklist te da una guía práctica:

  • Optimización de rutas con restricciones reales (no solo mapas).
  • App de conductor diseñada para rotación (onboarding rápido).
  • Monitorización y evidencias por parada (para confianza y reclamaciones).
  • Analítica para mejorar cada semana (no “sensaciones”).
  • Comunicación al cliente para reducir WISMO y proteger NPS.

Ese “pack” es exactamente el tipo de sistema que Routal busca cubrir de punta a punta: planificación → ejecución → visibilidad → experiencia.

FAQ: última milla + nearshoring en México

¿Por qué el nearshoring aumenta la demanda de última milla?

Porque concentra industria y empleo en nuevos polos, aumenta el consumo local, y empuja la distribución urbana (B2B y B2C). Además, refuerza los flujos México–EE. UU. y la necesidad de redes logísticas más rápidas.

¿Cuál es el mayor reto para la logística en CDMX?

La congestión. En mediciones internacionales, CDMX aparece entre las ciudades con más retrasos por tráfico, lo que afecta directamente costes y puntualidad.

¿Cómo ayuda un planificador de rutas en México a reducir costos?

Reduce kilómetros y tiempo total, mejora el cumplimiento de ventanas horarias y baja la variabilidad operativa (menos retrasos, menos reintentos, menos horas extra).

La última milla será el “cuello de botella”… o tu ventaja competitiva

El nearshoring está trayendo oportunidades enormes a México, pero también un examen operativo constante: entregar más, más rápido, con menos margen de error.

Si tu operación depende de hojas de cálculo, rutas “a ojo” y llamadas para preguntar “¿cómo vas?”, el crecimiento se vuelve fricción. Si, en cambio, estandarizas con tecnología (optimización, app de conductor, trazabilidad y comunicación), el crecimiento se vuelve escalable.

Y ahí es donde Routal encaja como un aliado natural: planificar mejor, ejecutar mejor y demostrarlo con datos.

¿Hablamos de como puede impactar en tu negocio?

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